Alguien
tocaba una versión infumable de “Follow me” de Maïa Vidal mientras en mi cabeza
daba vueltas el tacto de la piel de Denise.
Sin poder
evitar sentir en mis dedos aquella sensación de cosquilleo que corría por todo
mi cuerpo cada vez que mordía sus labios o que sus ojos se entrecerraban y
sonrían como si solamente existiese yo en el mundo.
Había otros
ratos en los que Denise se perdía imaginando los abdominales perfectos de algún
frustrado aspirante a modelo que pasaba por la calle. Con ese paso decidido que
tienen los machos Alfa.
Mi paso
pausado y mi forma de mirar al suelo, siempre demostraron que, en el caso de
que yo fuese un lobo, nunca tendría un papel
importante en el desarrollo de la manada y es por eso por lo que nunca
he tenido una mención en ninguna de las miradas que dedican las mujeres.
Salvo
excepciones, y días muy soleados, que el pequeño gen Beta decidía sacar su carácter
y miraba desafiante a alguna fémina deseosa de tener contacto visual y evitar
mirar al macho beta sentado a su lado.
La versión
era tan mala que las copas se acabaron rápidamente y los clientes decidían
salir huyendo del local, antes de que aquella absurda voz de pito se colase en
sus cerebros y no pudiesen volver a escuchar la canción sin evocar esta versión.
Alguien unas
mesas a la derecha hablaba de la belleza de un punto blanco en una hoja negra.
No te puedes
fiar de algo que te dice un hombre en la primera cita.
Una sentencia que, a priori parece interesante, si la analizas después de intercambiar fluidos corporales se convierte en una frase vacía y sin sentido alguno.
Una sentencia que, a priori parece interesante, si la analizas después de intercambiar fluidos corporales se convierte en una frase vacía y sin sentido alguno.
Al igual que
no te puedes fiar de las caricias y las miradas de la primera noche. Cuando
intentas hacer todo aquello que hacía subir al cielo a alguien que solía estar
en tu cama.
Lo ideal
sería empezar de cero cada vez que alguien llama a la puerta y decide dejarte
la ducha llena de pelos y notas en la caja de galletas.
Lo ideal
sería no culpar al futuro de los errores del pasado y lo ideal sería que las
puertas se cerraran por los dos lados.
Lo ideal
sería que Maïa Vidal estuviera aquí con su armoniosa voz y no esta especie de
gallina.
Lo ideal
solamente pasa una vez cada mil años y, si tienes suerte, ese día tu gen Beta
estará de mal humor.
Macho alfa, macho beta.... los tiempos han cambiado, las manadas ya no están IN.
ResponderEliminarNo me destroces el intento prosaico de la entrada!!! xD
EliminarGracias por comentar!
oh!
ResponderEliminarEh? Ah!
EliminarMe gusta :)
ResponderEliminarMe gusta que te guste! Muchas gracias!!
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