miércoles, 3 de abril de 2013

Fumar e hipnosis: Una historia real.


Llevaba 12 horas sin parar de trabajar delante del portátil. El cenicero se llenaba de colillas y el olor de la habitación era tan asqueroso como irrespirable era el aire. Se lía otro cigarro y comienza a dar vueltas por la habitación.
-La imagen no encaja, necesito un botón de 25x25 y saltar el proxy…Pero si alguien ve el código fuente se saltaran toda la seguridad… ¡Puta mierda! ¿Cómo lo hago joder? – Le da una larga calada y expulsa el humo.
-Cariño, son las tres de la mañana. Descansa, mañana seguirá ahí el problema y lo verás de otra manera…. ¡Hostia! ventila un poco esta habitación. ¿Cuándo vas a dejar de fumar?
-Cuando acabe este proyecto. Me ayuda a pensar.
Ella se acerca y le abraza.
-Si dejases de fumar olerías mucho mejor y cada noche te haría eso que tanto te gusta…
-¿Macarrones? -Sonríe mientras le besa.
-Puag, estás asqueroso. Tus besos son muy buenos pero saben a mierda. Venga vamos a la cama.
Se lava los dientes y se mete en la cama, ella le da un beso de buenas noches.
-Hummm, mucho mejor así. Aunque no me gusta el sabor a menta.
-Siempre te las apañas para buscar algún fallo.
Se miran de forma tierna mientras se sonríen y él coge el móvil. Abre el navegador y busca “Dejar de fumar” en Google.
Aparecen web milagrosas que te ayudan a dejar de fumar, pero entre todas, hay un vídeo de youTube titulado “Dejar de fumar con hipnosis”.
Le da al play y, tras unas imágenes caleidoscópicas, se escuchan unas voces susurradas. Cuenta unas 5 voces diferentes, pero le es imposible reconocer qué están diciendo exactamente.
El cansancio unido al susurro de las voces consiguen dormirle y sueña con valles verdes y nubes blancas sobre cielos azules.
-¡Tú, vago! Levanta ya que es casi mediodía.- Le grita una voz desagradable y rota de mujer desde algún punto de la casa.
Abre los ojos y se encuentra en una minúscula habitación. A la izquierda hay un cenicero lleno de colillas, las paredes manchadas de humo y un hedor le hace tener arcadas.
En ese momento, la mujer que gritaba entra en la habitación.
-¿Te vas a levantar o te vas a volver a quedar tol puto día en la cama?- Dice con una espumadera que chorrea aceite por todo el suelo.
La mujer tiene el pelo sucio y un gran mostacho. Es gorda, muy gorda y tiene los dientes negros con alguna mella. Huele como si no se hubiese lavado en días.
-¿Quién eres? ¿Dónde estoy? ¿Dónde está Martina?
-¿Martina? Anoche se te fue la mano con el vinacho, güevón… Levanta ya coño que hay que ir a buscar a las niñas.
-¿Dónde está mi móvil? ¿Mi portátil?
-¿Móvil? ¿Portátil? El señor se los habrá dejado en el Ferrari…-Dice riéndose- Si es que es gracioso el joío. Si no fuese tan gracioso no me habría enamorao de él. Ay, señor. Llévame pronto…¡Levanta ya joé!
Se levanta y toda la casa está sucia, con cajas sucias en medio del comedor. La mesa es un mesa de camping, las paredes de la cocina están negras y los azulejos del baño están manchados de humedad y dios sabe que más.
-¿Qué ha pasado? ¿Por qué está así la casa?
La mujer gorda suspira y se le caen las lágrimas.
-Porque este mundo es injusto, cariño. Porque este mundo es injusto.
-¡Esto no está pasando! ¿Dónde está Martina? ¡Martina! ¡Martina! ¡¡¡¡¡Martina!!!!!
De pronto se despierta de un salto y Martina está asustada a su lado, mirando.
-Estoy aquí mi amor.
Él está sudado, la mira como si fuese la primera vez que la ve y ve sus perfectos pechos bajo la camiseta blanca, su cara suave y su pelo sedoso. Admira sus preciosas piernas y la abraza.
-Te quiero mucho cariño. No puedes imaginar lo mucho que te quiero.
-¿Estás bien? Parece que tienes fiebre. Estás sudando. Mañana iremos al médico.

El médico entra por la puerta con un montón de papeles.
-Verá Señor. Se han dado una serie de condiciones que han desencadenado en lo que le ha pasado. Lo que podemos deducir es que la nicotina y una intoxicación leve por dióxido de carbono han sido la nota desencadenante. El estrés y la falta de sueño, una alimentación leve y cargada de grasas y la falta de deporte son los culpables de su estado.
Mi consejo es que deje de fumar de inmediato, que haga ejercicio moderado, que comience a comer de manera saludable y con unos horarios estables y que, por supuesto, descanse las horas que debe descansar.
-Pero…pero, ¿no será ese vídeo que vi en youTube?
-Ese vídeo, seguramente, lo que ha hecho es potenciar su estado de nervios…. O a lo mejor funciona de verdad. Va a dejar de fumar ¿no?


4 comentarios:

  1. (O_o Cuántas entradas tienes desde la última vez!!) Se me ha ocurrido darle al "play" del vídeo, para observar de primera mano lo que vio el protagonista... pero lo he quitado al final, a ver si se me van a marear las neuronas y les va a dar por empezar a fumar xD
    Me ha hecho mucha gracia que haya sido la casa desastrosa y la señora "tan hermosa" el centro de la pesadilla. Es un terror muy particular, jajaja.

    MaryTracy.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja da miedo el vídeo eh? A mí me daba miedo que una de esas voces que suenan dijera algo así como: compra compulsivamente o vota al PP...
      La pesadilla es horrible. Lo primero porque piensas "¡¡¡Martina y yo rompemos!!!" y lo segundo porque te preguntas ¿Cómo he llegado a esta situación si solo estaría mejor?
      En esta entrada no he conseguido crear mucho el ambiente que quería crear y parece que sea superficial y que sea horrible tener una casa desastrosa y una mujer poco agraciada.
      El problema de la pesadilla es la desidia, la dejadez y la falta de ambición.
      Esa sensación que te hace pensar que nada cambiará porque a los de tu alrededor ya les está bien vivir así.
      Muchas gracias por tus comentarios.
      Tercer y último beso de hoy!!! (Tendrás que comentar más si quieres más besos)

      Eliminar
  2. Una historia real...entonces, ¿funcionó?

    Un besazo, Juanra!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Marta!
      Funcionó un tiempo... Como casi todo en esta vida :P
      Un bezaso!!!

      Eliminar