miércoles, 21 de noviembre de 2012

Alguna noche también podría brillar


Siempre empiezo escribiendo sobre nuevos días, nuevos rayos de luz y acabo escribiendo sobre noches oscuras que devoran la energía.
Que aspiran los suspiros, que desfiguran las sonrisas, que se alimentan de olvidos, que borran las miradas, que deshacen las caricias, que se fuman los momentos, que se alimentan de fantasmas.
Noches que retuercen los recuerdos, que alimentan los silencios, que refuerzan los miedos.
Noches que terminan en el momento que vuelve a brillar el día y aparecen nuevos rostros, nuevas formas de mirarse, nuevas anécdotas que escuchar, nuevas formas de expresarse.
Nuevos juegos de azar, de formas de apostar, nuevas formas de temblar, de leer, de escuchar.
Nuevas esquinas en las que esconderse, nuevos labios que morderse, nuevos miedos que se alimentan comiéndose las uñas de las manos.
Nuevos sabores de whisky, nuevas drogas que probar, nuevas curvas, nuevas cuevas, nuevos hoyuelos al mentir.
Nuevos suelos que besar, nuevas luces de ciudades, algo bueno en la radio, algo que te vibra, algo verde en la cornisa.
Nuevas muescas al revolver, nuevas despedidas y otro nuevo amanecer, con nubes, con lluvias, con tormentas.
Son cortas las entradas porque nunca las consigo enlazar. No consigo que brillen las noches tanto como el despertar.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Acción-reacción


La balanza del bien y el mal existe en todas las religiones. El dios que castiga nuestros pecados y premia nuestras virtudes.
El ying y el yang, el karma. El universo se compensa, se equilibra. Principio de acción-reacción.
Nos gusta creer que toda persona que nos ha emitido una acción, el universo le dará una reacción.
Nunca pensamos que somos personas que emitimos acciones sobre otros. Nunca nos ponemos frente al espejo a recibir la reacción del universo.
¿Cómo se comportaría el universo/dios/energía si nosotros somos los que emitimos la acción para recibir la reacción?
No hablo de hacernos daño a nosotros mismos. Más bien hablo de actuar sobre a los que se lo hicimos para recibir nuestra reacción. Para equilibrar sus balanzas y librarles así de emitir reacciones sobre otros. Para romper la cadena de acciones-reacciones y cerrar el círculo en nosotros mismos.
Es positivo, sin duda, permitir a aquellos que sufrieron nuestras acciones, que nos emitan sus reacciones.
Ponermos delante de ellos y abrir el pecho esperando su emisión, su dolor, sus consecuencias.
Es lo justo. Nosotros lo hicimos y nosotros lo recibimos. Mucho más justo que dejar que otros reciban nuestros pecados y ellos a su vez emitan sus pecados sobre otros y así hasta el infinito creando una espiral de energía negativa.
Puede que no haya dios, que no haya karma pero, de alguna forma, una vez recibes tu parte. Creces como persona, te equilibras, te liberas.
Soy una persona impaciente, de acción y no voy a esperar a que el karma/dios/energía equilibre a aquellos a los que dañé. Espero poder emitir mis acciones (en este caso positivo) sobre todas las personas a las que dañé. Para equilibrarme, para equilibrarles.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Los libros no se escriben desde la silla


Crear documento, escribir, borrar, mirar, pensar, encender un cigarro mientras miras la pantalla como si de ella fuese a salir todo lo que escribir.
Encender mil cigarros. Buscar recuerdos en los cajones,  buscar recuerdos en los libros.
 Buscar personas en los recuerdos. Olvidar recuerdos de las personas.
 Mirar fotos y ordenar los libros por colores. Desordenar los libros en orden alfabético.
Prepararme un café y tirar la mitad en el pijama. Asomarme a la ventana y mirar al cielo mientras me fumo el cigarro mil uno.
Salir a la calle y comprar tabaco en una maquina que se queda mis 5 céntimos de cambio. Pasear por la ciudad y encontrar a 40 personas con la misma sonrisa de mala leche.
Beberme una cerveza en el bar de la esquina. Beberme mil cervezas en el bar del centro. Beberme la vida en el lavabo de señoras y fumar un poco de droga blanda mientras un tipo con rastas me pasa algo con lo que viajar.
Buscar a mis musas en un ácido bajo la lengua y encontrar a tres tíos italianos con un acento extraño y un olor a mierda.
Alucinar viendo a alguien que se parece a alguien que a le vez le recordé a alguien. Bailar algo de salsa como si fuese rock y bailar rock como si me fuese la vida.
Despertar en una habitación azul con humedad en el techo y mucha mierda en la ducha. Cepillarme los dientes con los dedos. Cepillarme a la rubia con la lengua. Cepillarme a una conocida con la mente.
Salir a la calle y sentir olor a mozzarella y pecados. Comer una piadina escuchando a una argentina decir que en Buenos Aires están más buenas. Ver a una catalana que está más buena que la argentina.
Reír con la sonrisa triste de un payaso con manchas en la ropa y un cartel de “en paro”. Ofrecerle un cigarro y compartir un segundo de felicidad junto a la entrada del metro de Liceu.
Escuchar Jason Mraz y pensar que los pasajeros del metro cantan al unísono cada una de las canciones.
Mirar a una tía fijamente a los ojos y sentir que siente que soy un pervertido. Disimular mis intenciones y mis deseos.
Abrir la puerta y dormir 15 horas seguida. Despertar con dolor de cabeza y espalda.
Escribir, escribir y publicar.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cómo me convertí en un capullo de pueblo


He ido leyendo las viñetas de Raquel Córcoles (Moderna de pueblo) y cuál ha sido mi sorpresa cuando me he enterado que va a sacar un comic hablando de lo capullos que somos los tíos (que lo somos…algunos…en algún momento…no siempre…ni con todas).
Seguramente me lo compraré y me lo leeré porque es muy divertida, pero os tenía que contar mi aventura con una “moderna de pueblo”. Porque a veces está justificado que uno se comporte como un capullo.
(Los hechos están dramatizados y exagerados, algunas cosas me las voy a inventar. Si alguna se da por aludida, no eras tú…de verdad).
Llevaba tiempo que seguía por twitter a una chica que era la más moderna del mundo. Estaba siempre en fiestas increíbles, vacaciones a las ciudades más alucinantes, en los mejores eventos de la ciudad.
 Como yo soy bastante de pueblo, comencé a “flirtear” con ella y conseguí quedar un día para tomar un café.
Fue en un Starbucks, por supuesto.
-Hola, un café.
Tras la mirada  del camarero descubrí que en Starbucks no puedes pedir un café. Tienes que pedir un café con leche que lo llaman de forma rara, te cobran 5€ y te lo ponen un vaso de cartón. Eso sí, con tu nombre a rotulador.
-¿Me pones un vaso vacío? Si total, es para la foto del twitter.
Ella buscó la zona del bar que mejor luz le daba, se colocó el pelo (en el momento se llevaba flequillo recto) y sacó su iphone.
Sin exagerar, no pasaron ni cinco minutos y el dichoso bicho empezó a sonar. Ella cogió su “teláifono” (lo llamaba así. En serio) y contestaba con sonrisitas a lo que fuese que estaba al otro lado del “puto móvil” (yo lo llamo así).
-Ay, perdona. Habla, habla, que te escucho. Es que tengo que contestar esto.
 -¿Sabes que las recepciones del embajador son famosas por su buen gusto a la hora de escoger sus bombones?
-Aha.-Seguía mirando al móvil.
-Mister Propper era antes, ahora se llama Don Limpio.
-Aha.- Seguía mirando al móvil.
-Si vienes antes del 30 de septiembre, el IVA gratis.
-Aha. Sí, el IVA gratis. – A veces repetía la última frase para dar sensación de estar escuchando.

Yo decía chorradas sin sentido para ver si escuchaba de verdad y descubrí que no…que no escuchaba.
Dejó el móvil y comenzó a hablar…Maldita la hora. Aquello no era hablar, era una lectura rápida del quijote en castellano antiguo.
Estaba esperando que en algún momento parase a coger aire para poder decir algo pero, por lo visto, había aprendido una técnica de esas que coges el aire al mismo tiempo que lo sueltas.
Me estaban entrando sudores, taquicardias, nauseas, mareos. Estoy seguro que si me hubiese desmayado, ella seguiría hablando o habría empezado a chatear con el móvil otra vez.
Después, empezó a hablar de su ex. Tengo una teoría con el tema ex, la llamo “teoría de Satán”.
¿Sabéis esa historia que dicen que si dices 3 veces Satán mirando a la Luna llena se te aparece?
Pues las tías se la creen con sus ex. Si los nombran tres veces en la misma cita es porque quieren que vuelva. Yo a la tercera vez que oigo “mi ex” si no veo una opción clara de sexo, me largo.

-Bueno, pues ha sido un placer conocerte. Ya quedaremos otro día. (¡Mentira! No quiero volver a verte en la vida).
-Ay, pero no te vayas todavía. Han abierto una galería en el centro y hacen una exposición de un amigo.

Cuando llevaba media hora viendo cómo ella jugaba con su pelo y hablaba con un tío que parecía sacado de un catálogo de Mango, me largué sin decir nada.
Al llegar a casa tenía como 10 mensajes (DM de twitter que no había whatsapp).
Decía que estaba nerviosa, que le daba vergüenza, que estaba cansada del trabajo…(ponga aquí su excusa favorita).
De forma increíble pero cierta, ella quería volver a quedar y quedamos.
Ese día sí que se comportó bien y lo pasamos genial y tuvimos sexo y… al día siguiente empezó con el “no sé lo que quiero”, “es que acabo de salir del psiquiátrico”, (aquí excusa favorita otra vez).
Pensé: Ya está, puerta. Una loca menos.
Pero qué iluso era yo. Ella sí que sabía lo que quería, ¡¡¡volverme loco!!!
Estuve un par de meses aguantando lo que llamo una “relación canina”. Te trata como a un perro…ahora te acaricio la panza y ahora tráeme el palito. Ahora sit, ahora dame la patita.

Así que un día fui valiente y decidí enfrentarme a ella. Decirle cómo me hacía sentir, lo mal que me trataba y que lo nuestro se acababa…Y le di a enviar email.
Y así me convertí en un capullo que podría aparecer en el libro de “Moderna de pueblo”. Ella tiene su versión en la que soy Satán. Pero como en todo, está su versión y la real.

martes, 6 de noviembre de 2012

Un día de estos, cuando tenga tiempo


El café desprende su olor a despertar, el sol está saliendo y baña de dorado toda la ciudad. La lluvia golpea el cristal y recuerdo aquel día que no dejó de llover y no dejamos de reír.
Y ahí estás de nuevo, en una mañana preciosa, a las siete. Volviendo a retorcer las neuronas y apagando el sabor del café.
Corrí tanto como pude buscando otras pieles igual a la tuya. Encontré alguna mucho más suave y con lunares mejor colocados. Pero siempre apareces en los momentos en los que me olvido de olvidarte.
Un día de estos que tenga tiempo, voy a dedicar todo el día a olvidarte. A borrar cada suspiro que salió de ti, cada sonrisa y cada brillo en tus ojos.
Después de ese día todo será más difícil, cuando se acabe la magia y no pueda compararte con nadie. Cuando ya no pueda pensar “qué más da si nadie la iguala”.
Hubo algún año que en cada segundo había una décima para ti. Después tenías que compartir segundos con otros ojos más bonitos que los tuyos. Incluso hubo sonrisas que te arrebataron días y suspiros.
Pero a tu holograma le queda poco tiempo porque un día de estos lo voy a dedicar entero, única y exclusivamente a olvidarte.
¿Qué harás por las noches en las que no te sueñe? ¿A dónde irás en los días de lluvia? ¿A la cabeza de quién le cantarás por las mañanas? ¿A quién dedicarás tu último bis?

jueves, 1 de noviembre de 2012

Esos tíos no existen...o no follan


-¡Siento llegar tarde Bro!
Me mira con una sonrisa mientras alarga su mano para que la estreche.
-¿Bro? ¿Qué somos americanos? ¿Tengo que empezar a hablar en alguna fucking jerga? Sienta tu puto culo blanco en esa silla, man. Llegas dos putos meses tarde, cabronazo. ¿Dónde te has metido?
-Lo sé, lo sé. Soy un desastre. He tenido un verano algo movido…
Me mira y sonríe al mismo tiempo que le da un trago a su Moritz.
-Eres un caso. Vamos a hablar de una nueva ¿verdad? ¿En cuál nos quedamos? A ver… 1,2,3… ¿Tenemos una 7AM?
-Sí, digo…no. O sea que sí, pero que no quiero que llames a mis relaciones por números y menos que uses el “After M.”.
-Después de ella fue una nueva era para ti.
Me guiña un ojo y levanta su cerveza con la intención de brindar.
-No pienso brindar eso. Son personas importantes en mi vida. No son números ni eras ni ninguna chorrada de esas.
-Cálmate, ¿Qué le pasaba a esta? ¿Se había escapado de un psiquiátrico? ¿Había matado a sus padres? – Pone cara de sorpresa – Ya sé, se comió a su perro.
-No, nada. Una chica normal.
-No te creo. Eso es que no te ha dado tiempo a destapar su yo interno.
-No sé, no quiero hablar de ella.
-Guau, ésta a destronado a 3AM. ¿Le has contado a 3AM que hay nueva reina?
-Sí, digo…no. No hay ninguna reina y en el caso que la hubiera, no podrían destronar a 3AM como la llamas.
 -¿Sabes algo de ella?
-Lo de siempre. Aparece en medio de la noche. Me envía un whatsapp y desaparece. El otro día me dijo que me leyera un libro. Otro día que tenía que ver una película.
-¿De qué van?
-Sobre sentimientos y esas cosas. Ya sabes, cosas de esas ñoñas que me gustan a mí.
-Ese es tu problema. Te conviertes en el amigo gay. Sentimientos, colores de pelo, uñas. Conoces más diseñadores de moda que el puto Versace. Ninguna tía quiere salir con un Boris.
-Versace está muerto, no soy afeminado y esa camisa que llevas ¿En qué coño estabas pensando cuando la compraste, tío?-Nos reímos- No, en serio. Te entiendo, pero no puedo ser algo que no soy. Es cierto que no soy el típico tío que le agarra el culo por la calle o que se corre mirando un coche deportivo. También sé que cuando estoy con una tía pierdo el norte y solamente puedo mirarla a ella y no miro a otras.
No me importa ser el amigo gay de mis amigas. Incluso me la suda bastante ser el novio gay, siempre que follemos, claro. Lo que no soporto es ser el ex gay.
-Corta de raíz. Si una tía te pone, solamente hay una forma de decírselo y no es aconsejándole que se compre un abrigo color morango o alguno de esos colores que os inventáis.
Porque después pillas el rol de tío sensible que sabe de todo eso y esos tíos no existen… o no follan.