miércoles, 27 de febrero de 2013

Horas de vuelo


Caminaba entre los olores de la oscuridad. Pisaba la almagama de colores. Se me hundían los pies en la esponjosa mouse de chocolate blanco.  
Bailaban las acacias al ritmo que silbaba la luz del sol y cantaban las urracas, arrogantes y egoístas, canciones granates.
Retorcía carreteras y caminos. Soñaba, soñaba tanto que derretía los segundos. Volaba sin motor, planea entre las dunas, gozaba con el roce del aliento de la voz de algún caminante lejano intimando con Eco.
Los algodones sucios del cielo me empapaban la mirada. La brújula dictaba sentencia hacia todas las direcciones. Las avispas se escondían de las moscas.
Las ausencias se hacían presentes. Corrí para esquivarlas, no fue suficiente el impulso del salto para llegar a la otra orilla.
Floté entre nenúfares sedientos de sol, me alimenté de las cenizas del sauce. Me resbalé contra los días.
Pinté paredes ocres sobre el rosa chicle. Sobre el azul marino pinté pájaros sin alas y tormentas de zumo de pomelo.
Leí ecuaciones erróneas en las cabezas huecas de los sabios. Bailé dos notas de todas las canciones. Canté una estrofa sin terminar.
Cogí la Luna entre mis manos. Conté todas las estrellas del cielo... dos veces.La primera vez fueron 1.287.678 y la segunda  vez habían desaparecido las más importantes.
Recordé los besos y olvidé las caras. El espejo no me entendía. Se derritió esperando que entrara por sus pasillos.
Me regaló dos sonrisa a cambio de un abrazo y se lo regaló a uno que no vendía nada.
Me pagaron suficiente para malvivir, demasiado dinero para aburrirme contando escalones.
“Sólo necesito una paga y señal para reservártelo, pero tienes que darte prisa porque tengo una parejita interesada que necesita cuentos medievales para antes del fin del mundo” me dijeron y les creí.
No me aplaudieron entonces y no lo harán ahora. No me llamaron, pero dejaron un mensaje en el contestador que borre tres veces por si decía cosas buenas.
Dibujé tres mapas para traer a mí mundo a una princesa y los quemé con madera de cerezo. Acallé las voces que me hundían y respiré tranquilamente humo de tabaco.
Después de diez noches aprendí a dormir en el centro de la cama. Odié que me desplazaran de mi centro.
Amé todos los amaneceres y quiero amar los tuyos. Hice el camino difícil y ahora vuelo entre halcones.

domingo, 24 de febrero de 2013

Fauna Sonora 5!!!!!!

Por fin, he grabado Fauna Sonora 5.
Os paso la lista de temas que suenan, por si no tenéis tiempo de escucharlo (que mejor que lo escuchéis y así me haréis tremendamente feliz).
Siempre empiezo hablando muy rápido por la emoción de grabar y después me relajo...No os asustéis.



Electric Guest – This Head I hold
Fooster the people – Don’t Stop
Stereophonics-Dakota Wombats – techno fan
Citizens! – True romance
The whip – secret weapon
Alpine –Hands
The naked and famous – All of this
Fuel fandango – talking (rmx mendetz)
Mendetz – Escalera featuring Gala
La casa azul – Los chicos hoy saltaran a la pista
Lory Meyers - Mi realidad
Miss Cafeina – Hielo T
Alex Ferreira – Nos daba igual cualquier canción
Luis Ramiro – Mañana nos casamos en las vegas
Boza – Octubre
Itziar Baiza – Botón del Pánico (el encanto de lo imperfecto)
Silvia Pérez Cruz - Debí llorar

miércoles, 20 de febrero de 2013

Mery Lemon: Una historia de amor y música


Mery Cirach y Juan Carlos Luque, o lo que es lo mismo Mery Lemon, son una pareja que apuesta por una forma de ver la vida muy positiva. Apuestan por el esfuerzo, la ilusión y la creatividad.
¿Qué tiene de especial una pareja que cree en esos valores?
Pues que además son músicos y, que después de un intenso trabajo de dos años, han sacado su primer disco, “Phonambulismo".
En este albúm podemos sentir esa energía positiva que transmiten desde antes de escuchar una sola de las canciones. El libreto y el arte del disco corre a cargo de Mr. Wonderful, otra pareja que comparte la misma filosofía de vida.
¿Cual es esa filosofía y  por qué es tan especial?
Mr. Wonderful tiene miles de frases que la explican, pero quizá la más significativa es la que nos muestran Mery Lemon en una funda de iPhone “Lo que sientes hazlo presente sin dudar”.
En una época en la que todo parece estar derrumbándose es agradable que alguien nos dé ánimos y buena música. Un pack completo de energía positiva para prepararnos y empezar la primavera con fuerza, una sonrisa en la boca y una frase en la cabeza “Sigue buscando de hacer de tu vida lo que siempre has querido que sea”.

El vídeo que presenta su CD.


Podéis leer más información aquí: http://www.merylemon.com/
Escuchar sus canciones aquí: https://www.youtube.com/user/merylemon
Podéis seguir su página de Facebook: https://www.facebook.com/mery.lemon.9

Y también podéis conocer a Mr. Wonderful aquí: http://muymolon.com/

La portada de su CD es una maravilla.


lunes, 18 de febrero de 2013

Flight One After 909

Siempre me dijiste que en los aeropuertos pasan cosas. La gente entra y sale, van y vienen.
La gente que espera ilusionada la llegada de alguien. Los que llegan deseando pisar tierra firme y encontrarse con algún ser querido, conocido o, simplemente, el chófer que les lleva hasta el hotel o la reunión.
Siempre recuerdo como se te iluminan esos grandiosos ojos cada vez que estás en un aeropuerto.
Son lugares de cambios, de despedidas, de bienvenidas. Corazones latiendo emocionados por la marcha o la llegada.
Y hoy tu vuelo ya salió, el mío saldrá dentro de mucho o, quizá, no salga. Porque los vuelos son caprichosos y a mi no se me iluminan las ojos al ver llegar a gente ilusionada. Porque esa gente no me importa. Porque el mundo no me importa.
Espero mirando el panel de vuelos buscándote entre ellos. Pensando que si en los aeropuertos pasan cosas, debería tener valor de no coger ese vuelo y coger el que realmente quiero coger. Que si en los aeropuertos pasan cosas, saldrías por esa puerta con tu ojos iluminados, esperando que esté ahí, buscando mi vuelo en el panel.
Pero ni en los aeropuertos pasan tantas cosas, ni mi vuelo está en el panel.
Por megafonía suena “War of My Life” de John Mayer. El mundo parece ralentizarse, los abrazos son sinceros, las sonrisas son de verdad, porque cuando canta el Sr. Mayer, el mundo se vuelve sincero. 
Al igual que tú, cuando me avisaste que tu vuelo saldría antes que el mío y yo decidí acompañarte a este aeropuerto. En el momento me pareció una buena idea, porque quería ver como se te iluminaba la cara. Pero ahora me resulta doloroso no verte y ver la luminosidad de los que sí están.
La chica de la ventanilla solo me dice que mi vuelo es uno después del 909 y yo no sé cual es ese, porque no sé cómo se cuentan los vuelos. No sé si es el 910 o el 1009 o el 919.
Empiezo a pensar que siempre me mentiste. Que en los aeropuertos no pasan cosas. Que tus ojos no veían la ilusión de los demás sino la tuya por marcharte.
“Passengers with flight One After 909, please go to the gate..”


jueves, 7 de febrero de 2013

Lo divertido de todo esto no es que me entiendas

Escribir con P.J. Harvey de fondo es una trampa que todos hemos hecho en los días que las palabras salen demasiado ordenadas. Esos días que, si lo escribes todo del derecho, te quedas desnudo como en la pesadilla esa en la que sales a recoger un premio y todo el mundo comienza a reirse.

Todos hemos tenido esa pesadilla. Esa y la de estar cayendo por un acantilado.
Hay días que prefieres que sea cierto. Lo de estar desnudo, porque lo de caer por un acantilado es otra historia. Esos días te pones a P.J. Harvey de fondo y te ríes de los grandes escritores con un cigarro de liar y un whisky doce años.

Lo mejor de todo es que las letras se desordenan, bailan, coquetean entre ellas, se asocian, se discuten, se reconcilian y al final todo el texto baila. Baila tanto como esas camareras de los bares de carretera que todavía sueñan con que un camionero las lleve al otro lado de la colina.

 Bailan como esas noches en las que te miras en el espejo del lavabo del club y tu reflejo te lanza un beso que te vuelves a enamorar de ti mismo.

No sabría contar cuando fue la primera vez que necesité salir a recoger un premio estando vestido, pero si puedo decirte, con precisión milimétrica, cual fue el momento en el que necesité desordenar los textos para que solamente pudieras entenderlo si lo haces exactamente en el mismo orden en el que lo escribo.

Si supieras las veces que me he perdido en el laberinto de mis letras, sabrías que, por mucho que lo intentes, nunca conseguirás enredar tanto mi cabeza como lo hago yo.
Al principio resulta divertido ver las fórmulas que aportas a los pasillos de mis pensamientos , pero al final solamente es otro trabalenguas más.

¿Has visto esos laberintos de setos que hay en los parques y que nadie se pierde en ellos?
Todos queremos perdernos alguna vez, pero es difícil cuando conoces las salidas y las señales. Cuando todo el mundo grita en dirección contraria a la espiral de piedra del centro del universo.

Sabes que solamente tienes que andar en la misma dirección, hasta que alguien que lleve tiempo perdido te deje que le acompañes. No te vas a perder por mucho que corra o que lea el nombre de las calles de derecha a izquierda.
No te vas a perder porque solamente tienes que disimular y esperar a que se encuentre, a que se ordene.
No tengas miedo por el texto, aunque creas no entenderlo. Lo has pillado a la primera y esta noche, cuando sueñes con una camarera desnuda pronunciando su discurso de graduación, verás que es todo mucho más sencillo de lo que imaginas y que lo divertido de todo esto no es que me entiendas, es que consigas perder el miedo a perderte conmigo.